La energía de la autenticidad es la más elevada
La energía de la autenticidad es la más elevada A menudo se dice que ser auténtico consiste en "ser uno mismo". Sin embargo, esa frase resulta demasiado simple para describir un proceso tan complejo. La autenticidad no aparece de manera espontánea ni está completamente definida desde el nacimiento. Es algo que se construye. Surge a través de experiencias, errores, aprendizajes, influencias, crisis, encuentros y decisiones. Por eso la autenticidad no es un punto de partida, sino una consecuencia. Desde muy temprano comenzamos a recibir modelos sobre cómo debemos comportarnos, pensar, sentir y actuar. Aprendemos observando a nuestra familia, a nuestros maestros, a nuestra cultura y a las personas que admiramos. Durante años incorporamos ideas, costumbres y formas de ver el mundo que provienen de otros. Ese proceso es necesario. Sin él no podríamos desarrollarnos. No obstante, llega un momento en que cada persona debe preguntarse qué aspectos de todo aquello realmente le perte...