Volver a la tierra, volver a lo esencial (dedicado a mi madre)
Volver a la tierra, volver a lo esencial Mi madre me decía: «No te podés aburrir, hay un montón de cosas para hacer». Hoy vivimos en una época en la que parece no haber lugar para el aburrimiento. Estamos rodeados de entretenimientos, estímulos y distracciones que ocupan cada momento disponible. Apenas aparece un espacio vacío, enseguida buscamos con qué llenarlo. Como si el tiempo tuviera valor solamente cuando hacemos algo con él. Y, entre tantas cosas por hacer, encontré el taichi. El taichi está siempre conmigo. No depende de un lugar determinado ni de disponer de elementos especiales. Donde vaya, puedo desplegarlo. Basta con detenerme, prestar atención al cuerpo, respirar y comenzar a moverme. No es un entretenimiento ni una distracción para llenar el tiempo. Me ofrece algo diferente, que es la posibilidad de volver una y otra vez sobre lo conocido y descubrir que todavía hay algo por aprender. Porque vivimos en una cultura que valora la novedad, la innovación y el progreso consta...